Un Standard con las ideas más claras se lleva el clásico belga
Ambos conjuntos llegaban a este
encuentro con algunas dudas. Por parte del Standard, pese a terminar la fase
regular en primera posición, en los últimos encuentros se habían dejado algunos
puntos inesperados. Respecto al Anderlecht, a su ya conocida mala temporada, se
le añadía la reciente destitución de su ex técnico John van den Brom. Cargo que
actualmente ocupa Besnik Hasi. Un Hasi que hoy sorprendía con un once en el que
no estaban ni Mitrovic ni Mbemba (ambos, incomprensiblemente, en el banquillo),
y en el que, por el contrario, sí que figuraba el jovencísimo Youri Tielemans
(1997).
El encuentro comenzó con un claro
dominio del Standard Lieja (con M’Poku dándole sentido al juego) y un
Anderlecht recogido atrás que apenas tenía contacto con la pelota. No obstante,
debido a que la circulación de los liejenses era lenta y sin profundidad, esto
hacía que el Anderlecht estuviese cómodo en el terreno de juego.
Transcurrían los minutos y M’Poku
se iba soltando cada vez más. Bajaba a recibir, y a base de paredes y
conducciones individuales (a veces en exceso) se plantaba con facilidad en el
borde del área rival. Su poderío físico estaba superando claramente al
mediocampo del Anderlecht, y a punto estuvo de poner a su equipo por delante
con un excelente chut que –pese a que superó a Proto- tocó en la cruceta y se
marchó fuera.
Escasos compases después sería
Carcela-González (desaparecido hasta el momento) el que, gracias a un centro de
M’Poku que pilla a la zaga rival mal colocada, pusiera por delante a los
locales con un remate ante el que nada pudo hacer Proto.
Duro golpe para un Anderlecht que
solo tenía claridad en ataque cuando aparecía el internacional hondureño Andy
Najar. El duelo que tuvo el extremo con Van Damme (capitán y lateral izquierdo
del Standard) fue el más bonito del encuentro. Ambos firmaron un gran partido.
Por parte de Najar, dado que le costaba irse del lateral belga en el uno contra
uno, trataba de hacer daño aprovechando los contragolpes, las incorporaciones
de Van den Borre al ataque, y haciendo diagonales hacia le medio. Por parte de
Van Damme, que solo se vio superado con claridad en una ocasión, se mostró
incansable durante todo el encuentro, muy serio en defensa y sorprendiendo en
ataque con centros peligrosos.
Llegados a la media hora del
encuentro, ya habían tenido lugar muchas jugadas en las que era fácil darse
cuenta de que Tielemans no estaba cómodo. Acostumbrado a jugar de mediocentro
defensivo (posición que estaba ocupando Kljestan), el joven centrocampista de
16 años tuvo muchas dificultades jugando de ‘ocho’ en el esquema de 4-3-3 que
había alineado Hasi.
Por otra parte, uno de los
principales jugadores a seguir en el día de hoy era Michy Batshuayi. El belga
fue el máximo goleador de la fase regular con 18 tantos, y se postulaba como la
principal amenaza de la zaga del Anderlecht. Sin embargo, lo cierto es que el
ariete del Standard firmó un partido discreto, en el que –en muchas ocasiones-
retrasó su posición varios metros para tener más contacto con el balón y solo
participó en dos o tres jugadas de verdadero peligro.
Tras el descanso, el técnico del
Anderlecht dio entrada al tan reclamado Mitrovic y dejo en el vestuario a
Kljestan, que había visto la tarjeta amarilla en la primera mitad. Esto hizo
que los visitantes cambiaran su esquema a un 4-4-2 (con Pollet y Mitrovic en
punta), lo cual benefició notablemente a Tielemans, dado que retrasó su
posición y pasó a formar un doble pivote en el que él guardaba la posición y
Gillet tenía más libertad. Un Tielemans que, a su vez, jugó los noventa minutos
y fue el encargado de ejecutar todas las jugadas a balón parado del Anderlecht.
M’Poku, que llevaba unos minutos
más discretos, llegando al ecuador de la segunda mitad se sacó un zapatazo
desde –aproximadamente- 30 metros en el que Proto (que con tres paradones salvó
a su equipo de una goleada) tuvo que emplearse a fondo. Apenas cinco minutos
después, el técnico del Standard movía ficha, e iba a ser M’Poku el que,
incomprensiblemente, dejase el terreno de juego dando entrada a Bulot.
Poco después, por parte del
Anderlecht, saltó Cyriac al campo en lugar de un desaparecido Pollet, que
durante los más de setenta minutos que estuvo en el partido no tuvo ninguna
opción ante Ciman y Arslanagic.
Continuaba el carrusel de
cambios, y esta vez era De Camargo el que ingresaba en el terreno de juego en
detrimento de un desaparecido Imoh Ezekiel que, pese a que lo intentó por ambas
bandas, no tuvo suerte.
Le quedaba una sustitución a cada
equipo y, en primer lugar, era el técnico del Anderlecht el que daría entrada a
Mbemba (para mí debió ser titular) por Nuytinck. Central por central. Posteriormente,
sería Guy Luzon (técnico del Standard) el que agotase su último cartucho
metiendo a Cissé por Vainqueur.
Instantes antes de la última
sustitución, Cyriac (que estuvo muy activo desde que entró) había tenido una
clara ocasión que pudo significar la igualada. Y rozando el minuto noventa, fue
Mbemba el que iba a tener la última ocasión para que el Anderlecht lograra irse
a la capital con un punto, pero su cabezazo no consiguió conectar de lleno con
el balón.
Por parte del Standard, cuando
restaban cinco minutos más el descuento para que el partido tocara su fin, el
autor del gol (Carcela-González) iba a ver una –clarísima- tarjeta roja por una
brutal entrada a destiempo sobre Van den Borre. Y sería en el descuento cuando,
tras una gran jugada individual, Cissé pudo sentenciar el partido. Pero su
disparo fue excesivamente cruzado.
En conclusión, y pese a que los
playoffs acaban de empezar, es muy probable que el campeonato se decida entre
Standard Lieja y Brujas. De momento, el Standard tiene cierta ventaja, dado que
encabeza la clasificación y la próxima jornada hay un Anderlecht-Brujas que le
podría beneficiar.
Twitter: @J_Palen21
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